Acogida — llegamos y nos detenemos
Cada sesión empieza escuchando: qué te trae hoy, cómo estás. Sin prisas. Es el momento de dejar el día en la puerta y empezar a estar.
Un espacio sin juicios donde la pintura, el barro, la escritura o el cuerpo se convierten en una vía para comprenderte y cuidarte, acompañado por una arteterapeuta.
«No hace falta saber dibujar. Solo hace falta llegar con eso que te pesa. El resto lo construimos poco a poco, con las manos y con la palabra.»Pilar Orgillés
Cada encuentro sigue un ritmo propio, pensado para que te sientas seguro. Estas son las cinco fases que lo hacen posible.
Cada sesión empieza escuchando: qué te trae hoy, cómo estás. Sin prisas. Es el momento de dejar el día en la puerta y empezar a estar.
Pequeños ejercicios, juegos, materiales. El cuerpo se pone en marcha para que la creación brote con naturalidad, sin exigencia y sin miedo a equivocarse.
Pintura, barro, escritura, collage, cuerpo... Lo que cuesta decir se hace forma. No buscamos una obra bonita: buscamos una obra que sea tuya.
Compartimos qué ha aparecido y qué despierta. No hay interpretaciones ni diagnósticos: hay escucha. Tú decides hasta dónde quieres llegar.
Tomamos conciencia del camino recorrido y guardamos lo aprendido. Nos vamos con un poco más de claridad, hasta el próximo encuentro.
Es para cualquier persona que quiera comprenderse mejor. Estos son algunos de los caminos que acompaño.
Acompañamiento durante y después del tratamiento de las drogodependencias, en grupo o individualmente, para sostener el proceso de reinserción.
Adultos que atraviesan ansiedad, duelo, estrés o cambios vitales y buscan un lugar donde poner palabras —o imágenes— sin sentirse juzgados.
Niños y jóvenes que expresan con el juego y la materia lo que todavía no saben decir. Un lenguaje que les es propio y natural.
Si quieres conocerte mejor y desplegar tu creatividad, sin necesidad de ninguna experiencia artística previa.
La arteterapia es una psicoterapia expresiva, no una actividad de entretenimiento. Tiene décadas de experiencia clínica y un cuerpo creciente de estudios que respaldan su eficacia.
No. La mayoría de personas que transitan con éxito por la arteterapia nunca antes habían dibujado ni pintado. El proceso de crear es lo que importa; el resultado de la creación es siempre secundario. No hay manera de «hacerlo mal».
No. Los arteterapeutas no interpretan las obras ni deducen causas a partir de ellas. La creación es un canal de expresión y de descubrimiento de tus propias potencialidades. Lo que hacemos es acompañar y escuchar, no diagnosticar a partir de un dibujo.
No. La arteterapia se enmarca en las psicoterapias expresivas, está guiada por asociaciones profesionales y códigos de buenas prácticas, y somete su eficacia al escrutinio del método científico. Hay evidencia de sus beneficios en el tratamiento de adicciones, traumas, trastornos de la personalidad, demencia o depresión, entre otros.
Depende de cada persona y de lo que necesite. Las sesiones individuales son semanales y duran 60 minutos; las grupales, de 90 a 120 minutos. No hay un número fijo de sesiones: tú puedes decidir iniciar, continuar o dar por terminado el proceso en cualquier momento.
Almudena · taller La Codependencia, 2ª edición, 2019«Fue un bálsamo para el alma. Un espacio para dejarte llevar sabiendo que eres totalmente escuchada y comprendida.»
Sandra · taller El Apego, 2018«Consiguió que explorara y redescubriera sentimientos olvidados, transformándolos y llevándome a casa un nuevo proyecto personal.»
Eva · taller Otras Oportunidades, 2019«Participé en esta terapia con total desconocimiento pero animada por compañeros que habían participado en otras. No encuentro las palabras adecuadas para transmitir la emoción que sentí.»
Consol · taller La Codependencia, 1ª edición, 2018«Pilar, mediante juegos súper divertidos, nos descubrió aspectos de nuestra personalidad que desconocíamos.»
Jose Manuel Cajigas · taller El Apego, 2018«Arte para transformarnos.»
Hace más de 25 años que trabajo en el ámbito de las drogas y más de 15 que acompaño a entidades que quieren introducir la arteterapia en sus equipos. Me considero una profesional seria e implicada, y creo profundamente en la capacidad de cada persona para encontrar su propio camino de curación.
Te trataré con amabilidad y en un espacio acogedor, y me adaptaré a tu ritmo: puedo ser más o menos directiva según lo que necesites. Para mí, lo más importante eres tú.
Desde una sesión individual hasta un taller temático, todo se adapta a ti y al momento que estás viviendo.
60 minutos, periodicidad semanal. Un espacio íntimo para trabajar lo que te preocupa con total privacidad.
De 90 a 120 minutos, en grupo reducido. El grupo se convierte en un espejo para entender cómo nos relacionamos.
Experiencias vivenciales de duración concreta sobre temas como el miedo, el afecto o la repetición.
Escríbeme y lo hablamos. Te explico cómo trabajamos, resolvemos tus dudas y, si quieres, probamos un primer encuentro.